
Cuando un saldo no coincide, aparece un pago duplicado o dos partes discrepan sobre una operación, revisar las cifras es apenas el comienzo. El peritaje en contabilidad, también llamado peritaje contable, permite estudiar hechos económicos concretos mediante conocimientos especializados y explicar qué conclusiones respalda la documentación disponible.
Su utilidad está en conectar cada afirmación con registros, documentos y cálculos verificables. Para empresas e instituciones públicas, esa claridad puede ayudar a entender una controversia y preparar información técnica para su valoración.
¿Qué es un peritaje contable y para qué sirve?
Es un análisis especializado que responde preguntas delimitadas sobre operaciones, saldos, registros o movimientos financieros. Su resultado suele expresarse en un dictamen pericial contable: un documento que expone el objeto de estudio, la información examinada, los procedimientos realizados y las conclusiones técnicas.
En un procedimiento judicial, el perito aporta conocimientos técnicos para auxiliar a la autoridad; no sustituye su decisión. La Suprema Corte ha explicado que las cuestiones jurídicas corresponden al órgano que resuelve, mientras que la opinión contable debe mantenerse dentro de su ámbito de especialidad. Consulta el precedente publicado en el Semanario Judicial de la Federación.
¿En qué situaciones puede resultar útil?
- Diferencias entre registros y bancos: reconstruir movimientos y distinguir partidas pendientes de errores de captura.
- Controversias sobre pagos o adeudos: contrastar contratos, comprobantes y registros para explicar importes y fechas.
- Operaciones aparentemente duplicadas: identificar si existen dos desembolsos, una duplicidad contable o una cancelación posterior.
- Discrepancias en una entrega-recepción: analizar saldos y documentación para precisar qué información falta y qué puede acreditarse.
- Cuantificación de diferencias: desarrollar cálculos sustentados en un periodo, una metodología y supuestos explícitos.
Estas situaciones son ejemplos de preguntas técnicas posibles. Que un análisis pueda ser útil no significa que automáticamente sea admisible como prueba: los requisitos dependen del procedimiento y de la normativa aplicable.
Peritaje contable, auditoría y auditoría forense: ¿son lo mismo?
No necesariamente. Aunque pueden utilizar documentos y técnicas similares, conviene distinguir el encargo:
- Auditoría: examina información, operaciones o controles conforme a objetivos y criterios definidos.
- Auditoría forense: se orienta a investigar hechos o posibles irregularidades y documentar sus hallazgos.
- Peritaje contable: concentra la opinión técnica en preguntas específicas que requieren conocimientos contables, frecuentemente vinculadas con una controversia.
Un informe de auditoría no se convierte automáticamente en dictamen pericial. Si quieres ampliar esta diferencia, consulta nuestro artículo sobre auditoría forense en el gobierno.
¿Qué documentos necesita un perito en contabilidad?
La selección depende de las preguntas a resolver. Como preparación práctica, conviene reunir pólizas y auxiliares contables, estados de cuenta, conciliaciones, contratos, facturas y sus archivos electrónicos, comprobantes de pago, autorizaciones y evidencia de recepción de bienes o servicios.
No basta con entregar una carpeta de documentos. Es recomendable identificar su origen, periodo, relación con la operación y posibles faltantes; conservar los archivos originales y trabajar con copias controladas. Una factura, por sí sola, no explica todos los aspectos de una operación: debe contrastarse con el resto de la evidencia pertinente.
La organización documental facilita el análisis y evita conclusiones basadas en expedientes incompletos. También puedes revisar nuestra guía sobre archivo público y conservación de la información.
Ejemplo: un pago registrado dos veces
Imaginemos que un auxiliar muestra dos registros de $50,000 por una misma factura. La primera pregunta no debería ser quién cometió fraude, sino qué ocurrió realmente.
El análisis podría contrastar las pólizas con los estados de cuenta, las referencias bancarias y los movimientos de cancelación. Si hubo una sola salida de dinero y un asiento duplicado, el hallazgo sería distinto del que resultaría de comprobar dos transferencias sin reintegro identificado. En ambos casos habría que explicar el alcance de lo revisado y las limitaciones.
Una diferencia contable no demuestra por sí sola fraude, intención o responsabilidad jurídica. Esos aspectos requieren elementos adicionales y la valoración de la autoridad competente cuando exista un procedimiento.
¿Qué debe explicar un dictamen claro?
- Objeto y preguntas: qué se analiza y qué queda fuera del encargo.
- Información examinada: fuentes, periodos y documentos disponibles.
- Método: cómo se compararon registros y se realizaron los cálculos.
- Resultados: hallazgos vinculados con evidencia identificable.
- Conclusiones y limitaciones: respuestas concretas, supuestos y datos que no pudieron corroborarse.
En materia mercantil, por ejemplo, el Código de Comercio regula el ofrecimiento y desahogo de la prueba pericial, incluidos aspectos de especialidad, preguntas y acreditación del perito. Los artículos 1252, 1253 y 1390 Bis 46 a 48 deben consultarse según la vía correspondiente. No es una lista universal aplicable a todos los asuntos. Consulta el Código de Comercio vigente.
El valor para una institución pública
Un análisis bien delimitado puede ayudar a reconstruir operaciones, explicar diferencias y reconocer debilidades documentales. Para aprovecharlo, el área contable y el equipo jurídico necesitan acordar las preguntas, el periodo y los documentos relevantes, sin anticipar conclusiones.
Si tu institución necesita ordenar información o aclarar diferencias en sus registros, conversemos sobre el alcance de la revisión. En O.Cont partimos de la información disponible y de las necesidades concretas de cada entidad.
